1- Flor de Ceibo fue un curso totalmente diferente a lo que hemos tenido durante nuestra enseñanza como estudiantes. En mi caso en particular, nunca había tenido la oportunidad de realizar trabajos que involucraran directamente a la sociedad, en este caso a la Escuela 15 de San Antonio.
El objetivo principal de Flor de Ceibo es la apropiación de la tecnología, en este caso a través de las XO. Aprovechándolas al máximo para el beneficio del bienestar, no solo de los niños sino de toda la población.
La mayoría de las actividades realizadas en la escuela fueron con las XO, profundizando en los programas en los cuales las maestras tenían mayor interés. Los más trabajados fueron Tux Paint, Foto Toon, y en 2º año en donde participé trabajamos con el programa Audacity. Este programa no lo conocían y fue una sorpresa para ellos saber todo lo que se puede hacer en él, como cambiar el tono de voz, la rapidez, etc.
La XO se volvió una valiosa herramienta, por lo tanto no queríamos desaprovecharla. Aunque los tiempos en el aula fueron cortos, pudimos transmitirles todo lo deseado, y los niños respondieron de forma favorable, siempre alegrándose cuándo les llevábamos las propuestas.
Allí, además de enseñar a los estudiantes y a los maestros diferentes actividades, también pudimos aprender de ellos. Este punto fue muy enriquecedor ya que fue uno de los aspectos que se trató en el Programa Integrador Temático. En el seminario pudimos conocer los ejes más importantes de la extensión universitaria. Saber que es un acto pedagógico en el cual aprenden y enseñan universitarios y no universitarios. Aquí no existe un formato pre-establecido y eso permite la transformación de los vínculos entre estudiantes, docentes y ellos con la sociedad. Con Flor de Ceibo pudimos ver todos esos enfoques, ya que promovió la integración de distintas disciplinas, dónde había estudiantes de Psicología, de Trabajo Social, de Magisterio, etc.
Cuando llegábamos a la escuela poníamos en práctica lo aprendido en el seminario y también en las reuniones en facultad, por ejemplo el tema de la horizontalidad; en dónde no hay roles jerárquicos, no hay estudiantes que sepan todo. Esto supone la superación de las relaciones autoritarias presentes en las aulas universitarias, donde el conocimiento se transmite de un docente dueño del saber a un estudiante en papel de pasivo receptor.
Al momento de entrar al aula nos convertíamos en uno más, nos sentábamos en sus sillitas. Cuándo les proponíamos alguna actividad, se les explicaba de que se trataba y ellos compartían sus conocimientos con nosotros, porque había niños que manejaban muy bien sus XO y conocían programas que nosotros desconocíamos.
2- Los principales aprendizajes como estudiante fueron el saber que puedo aportar algo a la sociedad desde mi rol de estudiante. Antes pensaba que solo debía de ir a la universidad a “estudiar”, luego salir de allí y seguir con mi vida como si nada hubiera cambiado en mí. Ahora sé que la universidad, al ser un bien público, debe responder al servicio de la comunidad.
Como grupo la experiencia fue maravillosa, al principio no conocía a nadie, pero eso no es un problema, porque hoy ya los conozco a todos. Aprendí a ver distintos puntos de vista, que no todos piensan como yo, pero escuchando se que también son valiosas sus opiniones y que ayudarán a mejorar las mías. Intercambiando ideas pudimos llegar a muy buenos resultados, y eso lo vemos en nuestra salida de campo. Además del trabajo en la escuela, tuvimos instancias en dónde compartimos lindos momentos, eso ayudó a unir el grupo y potenciar nuestras ganas de hacer lo mejor para el curso.
Las herramientas que nos brindaron los profesores a cargo del curso nos sirvió, no solo para ser mejores profesionales en el futuro, sino también para ser mejores personas en el presente.
(Editado por Urrutia Rodolfo - envío original viernes, 31 de octubre de 2014, 00:54)