Nuevas miradas del rol docente en la Universidad

Nuevas miradas del rol docente en la Universidad

by MORALES LUCIA -
Number of replies: 4

 

El contexto de pandemia que desde 2020 viene atravesando el país, ha generado un cambio sustancial en la enseñanza. Desde la Universidad, rápidamente se logró adaptar los cursos a la modalidad virtual, logrando con éxito el desarrollo de los mismos. Para los docentes universitarios, implicó un gran desafío, comenzando por  contar con herramientas tecnológicas necesarias para adaptarse a ella, espacios domiciliarios adecuados para el dictados de los cursos (y todo lo que ello implica), el desafío de adaptación en el uso de nuevas plataformas virtuales (manejo de zoom, entre otras) . Por lo tanto, me surge la interrogante ¿Cuál es la preparación/formación necesaria que debe tener un docente universitario para poder brindar cursos de forma online?¿Deberían existir criterios mínimos de exigencia para que los docentes desarrollen sus cursos en esta modalidad? Si bien los docentes universitarios se destacan por su compromiso en la implementación y desarrollo de sus cursos, la exigencia académica debería contemplar una formación específica para estos espacios de formación en enseñanza online, considerando que esta modalidad vino para quedarse aunque se retorne paulatinamente a la presencialidad. 

In reply to MORALES LUCIA

Re: Nuevas miradas del rol docente en la Universidad

by GIL MARIA -

Respondiendo a tu preguntas, seguramente ni las unidades de apoyo de enseñanza de los distintos centros, tenga completa las respuestas. Este es un tema nuevo para casi todos, sobre todo en la enseñanza pública. La enseñanza privada, que supo ver desde hace algunos años ya, el potencial de los cursos on line, seguramente está más preparada y podría instruirnos sobre este tema. 

Aún así, mi experiencia personal  (he realizado desde hace años algunos cursos virtuales) me señala que no están tan aceitados los mecanismos entre los que supuestamente dominan el tema, y se vuelve muy difícil acceder a los contenidos en forma un poco más permanente y otra gran falla que he observado es respecto a las evaluaciones. Suelen tener preguntas que no aportan nada más que datos "de relleno". Por supuesto que creo que esto es porque es muy difícil diseñar evaluaciones consistentes sobre todo para la virtualidad.

En este momento, con esta situación que nos tomó a todos por sorpresa, no creo que sea oportuno poner criterios mínimos de exigencia. Ningún docente universitario (que no sea del área virtual específicamente) en nuestro país, cuando tomó posesión de su cargo firmó un documento dónde se especificara que cumple con esos requisitos mínimos.

Y ahí ya entramos en un tema político-filosófico que da para mucho. Lo cierto es que la universidad debería estar brindando capacitaciones a granel y sobre todo accesibles para instrumentar a los docentes y ayudarlos a cumplir su función, con un soporte permanente, para que la sobrecarga de trabajo no se vuelva avalancha.

Por supuesto que todo esto se traduce en una mejor o peor situación estudiantil.

Por otra parte, la universidad también debería apoyar de alguna manera a los docentes con soporte de hardware. Se ha puesto sobre sus hombros, sin mencionarlo, una exigencia de tener una buena computadora con una buena cámara y buena señal, mínimamente. Sumamos buena cámara de fotos y videos, iluminación, etc. Y este, que no es un problema menor, se está soslayando. La mayoría de los docentes tienen un grado 1 con 20 horas en la  estructura piramidal universitaria, y por lo tanto, ingresos menores a $20.000. ¿ Se les puede exigir que tengan la infraestructura adecuada? Un maestro de primaria percibe bastante más y tienen básicamente su ceibalita para maestros, los docentes de secundaria tiene un sueldo mucho mayor, y muchos de ellos cuentan con ceibalitas ajustadas a su nivel.

El docente universitario es la cenicienta el cuento con los ingresos más bajos y sin ningún apoyo para poder brindar mejor calidad de enseñanza.

Así que creo fehacientemente, que además de mirar el nuevo rol del docente universitario, hay que darle el soporte de hardware, software y adiestramiento para que pueda ser el docente que la comunidad espera y necesita que sea.

In reply to GIL MARIA

Re: Nuevas miradas del rol docente en la Universidad

by BOTTARO LETICIA -
María estoy totalmente de acuerdo con tu planteamiento, agrego: a mi entender la capacitación docente debería estar contemplada mínimamente en la carga horaria, encontrar algún tipo de beneficio en este sentido, la remuneración no es acorde a la funciones y tampoco se plantea la accesibilidad para formarse. La mayoría de los docentes que persiguen una formación continua lo hacen por esfuerzo propio, y para muchos esto no es una opción, por diferentes causas.
In reply to GIL MARIA

Re: Nuevas miradas del rol docente en la Universidad

by MORALES LUCIA -
Hola María, gracias por tus respuestas, me parecen muy válidas y adecuadas a la realidad que estamos viviendo! Comparto plenamente tus comentarios, desde mi experiencia (G1, 20 HS- con algunas extensiones por otras actividades) me resultó muy desafiante la actividad laboral desde mi hogar y la exigencia que recibíamos (contemplando la remuneración y carga horaria). Para poder trabajar adecuadamente debimos determinar espacios físicos de nuestro domicilio, contar con artefactos tecnológicos adecuados para generar una buena conexión y participar de las reuniones, clases, etc (en mi caso tuve que comprarme otra máquina). En eso sentido venían mis preguntas, nuevamente gracias por compartir tu perspectiva!
In reply to MORALES LUCIA

Re: Nuevas miradas del rol docente en la Universidad

by CENTURION IRENE -
Hola! Me parece que están muy buenas las preguntas que plantean, pero me gustaría ir un pco más allá de la virtualidad, que aunque es el tema que nos ocupa y coincido en que llegó para quedarse, no es el único en el que los docentes universitarios necesitamos formación.
Al menos en mi servicio la relevancia que se le da a la formación en enseñanza es muy baja en relación a la que se otorga a la formación y experiencia disciplinar. Esto se refleja en la oferta de formación que brinda la universidad, en las facilidades que se otorga a los docentes para aprovechar la oferta disponible, los requerimientos de formación para acceder a los cargos y la valoración de esta formación en los concursos. Como dicen ustedes, todo esto impacta de lleno en los incentivos del docente a especializarse en enseñanza cuando las señales que la universidad le da van en otro sentido. En la discusión sobre el nuevo Estatuto y el requerimiento de realizar varias funciones surge un pensamiento subyacente "el docente que no tiene una carrera académica y no está formado para investigar, no está capacitado para hacerlo", sin embargo, cuando se trata de la función de enseñanza no hay un requerimiento mínimo de formación específica para enseñar.
Creo que así como se ha profesionalizado otras funciones, la función de enseñanza debe ser profesionalizada, pero para ello la universidad debe dar señales claras que brinden a los docentes los incentivos y la posibilidad de capacitarse, así como también les exijan una mínima formación en enseñanza. no siempre tener la formación disciplinar nos hace buenos profesionales de la enseñanza, más aun cuando el contexto cambia y se requiere trabajar en contextos virtuales, con numerosidad, atender a la diversidad, cada vez nos enfrentamos a mayores desafíos desde el punto de vista pedagógico y, sin embargo, seguimos centrados en la formación disciplinar.
Las leo, beso
Irene